Familia: la base fundamental de TODO.
La familia como cimiento del liderazgo verdadero
He visto nacer a muchos niños y también morir a tantas personas. He vivido momentos de suma alegría y tiempos de profunda tristeza. En todos esos escenarios, el centro de la fortaleza de cada individuo siempre ha sido la familia.
Es cierto que existen muchas familias disfuncionales y muchos hijos crecen sin uno de sus progenitores. Sin embargo, es el poder de la familia lo que impulsa a las personas a seguir adelante. Padres, tíos, hermanos, abuelos y primos forman esa familia “extendida” que tantas veces brinda apoyo real en los momentos de necesidad.
Si lográramos sembrar con mayor fuerza el valor de la familia en los niños y jóvenes de nuestra sociedad, literalmente podríamos salvar nuestro mundo. Hoy vemos gobernantes que repudian el matrimonio, empresarios que abandonan emocionalmente a su cónyuge e hijos, jóvenes que irrespetan y maltratan a sus padres. Todo esto ocurre desde que quienes se hace llamar “civilizados” decidieron que el individuo es más importante que la familia. El egoísmo —asesino silente— ha ido destruyendo los valores correctos de nuestra sociedad, promoviendo la idea de que nada es digno de valor más allá del deseo individualista de satisfacción.
Si regresáramos a los valores correctos, si admiráramos los matrimonios construidos por años, si apoyáramos a los jóvenes dándoles la importancia que merecen, si como sociedad protegiéramos realmente a los niños y dejáramos de admirar a personas inestables, irrespetuosas o corruptas; entonces sería mucho más sencillo reencontrarnos con los valores imperecederos que edificaron nuestro mundo.
El Poder de la Familia
La familia no ha perdido su valor; la sociedad ha olvidado enseñarlo a las nuevas generaciones. Es responsabilidad de cada uno de nosotros devolver el poder de la familia al lugar que le corresponde: el primer lugar de la sociedad.
La familia no ha perdido su valor, la sociedad ha olvidado recordarlo a las nuevas generaciones. Es responsabilidad de cada uno de nosotros regresar el poder de la familia al lugar que le corresponde: el primer lugar de la sociedad.
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© Contenido elaborado por Engelbert González – Mentor de Líderes y Coach Certificado – para tiempodeliderazgo.com. Puederes reproducir este artículo. Actualizado 01/12/2025.





Hola Jonathan, gracias por participar. Tienes razón, las redes sociales han dañado valores básicos y principios de vida. La familia, ha sido, es y seguirá siendo lo más valioso e importante. Es en ella que alcanzamos la plenitud.
¡Un abrazo!
Es cierto, hoy en día se ve mucha gente en modo solitario, en redes sociales nadie apoya la idea de que en familia se consigue la plenitud. Todo es gente solitaria