Tiempo de Liderazgo

EXCELENCIA E HIGIENE

excelencia e higiene

La excelencia personal tiene que ver más con el «ser» que con el «hacer».

Es notorio en todos los niveles de las sociedades un retroceso en cuanto a la presentación personal. El refrán «nunca hay una segunda oportunidad de dar una primera buena impresión«, está viéndose amenazado. Excelencia e higiene no se consideran parte del mismo equipo. Podríamos responsabilizar y hasta culpar a la falta de tiempo, a los avances apresurados de la tecnología, la individualización exacerbada; pero lo real es que cada quien debe tomar en serio su propia presentación personal.

Es verdad que existen países, ciudades donde la falta de agua es muy lamentable; o la escasez de artículos de higiene personal, pero no es exactamente a los habitantes de estas regiones a quienes me refiero.

La excelencia e higiene caminan juntas

La excelencia es integral, o sea, no puedes ser excelente si hay áreas en tu vida que no te interesa acomodar o mejorar. Excelencia e higiene personal caminan de la mano. Puedes ser un gran empresario, pero no serás excelente hasta que tu cónyuge e hijos se sienta amados por ti. Puedes ser muy buen estudiante, pero no serás excelente hasta que tengas respeto absoluto por la vida, por las leyes, por la sociedad. Y así, podría mencionar miles de ejemplos. Lamentablemente en esta era de «relativismo y posmodernismo» donde «todo se vale», es necesario recordar que existen valores y principios absolutos, y que sólo los excelentes procurarán vivirlos: amor, respeto, vida, honestidad, integridad, solidaridad, amistad; no se puede ser «relativo» con ellos, sino absolutos.

De la misma manera, no podemos decir que se es «cuidadoso» o detallista mientras la presentación  personal es deplorable. Síntomas de baja autoestima y/o falta de cuidado personal se denotan en: mal aliento, mal olor personal, vestimenta inadecuada y desaseada, uñas sucias, cabello maloliente, manos grasientas de comida, zapatos sucios. Esto habla de los valores personales más que de una circunstancia de vida. Habla de alguien descuidado, que no le interesa su lugar en la sociedad. Sabemos también que pueden ser síntomas de problemas emocionales y de rebeldía, más que de falta de agua y jabón. Hoy no sólo se contratan personas por lo que saben sino por lo que representan para la organización, debemos estar claros que excelencia e higiene son íntimas.




Una higiene personal precaria puede significar que la persona puede ser portadora de virus o bacterias a su lugar de trabajo, estudios o de reuniones. Implica que esta falta de higiene representa un potencial peligro para quienes están a su alrededor. No es sólo un asunto de «presentación» sino de «preservación de vida».

Así que te invito no solo a confrontar tu sistema de valores personales, sino a revisar tu habitación, tu cartera, bolso, biblioteca, cama. Verifica si estás dejando de lado tu presentación personal. En el mundo del «Personal Branding«, una falla en tus valores, podría arruinar tu reputación. La higiene personal debe ser parte de tus valores, ignorarlo te puede pasar una factura muy alta en tu marca personal y en tu salud.

Me gustaría conocer tu comentario, puedes dejarlo abajo. Nos leemos en el próximo.

© Contenido elaborado por Engelbert González – Mentor en Liderazgo y Coach Certificado – para tiempodeliderazgo.com. Para reproducir este artículo se requiere mencionar a tiempodeliderazgo.com por Engelbert Gonzalez con un enlace hacia esta web. Más info…

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