Tiempo de Liderazgo

IGNORAR LA IGNORANCIA

Ignorar_la_Ignorancia por Engelbert Gonzalez

IGNORAR LA IGNORANCIA

Estamos viviendo una época de abundante información, de contenido ilimitado, de blogs con temas de todo tipo, de clases «On Line» a toda hora -pagadas y gratuitas-, que es prácticamente imposible decir: «no tuve oportunidades para aprender y salir de mi ignorancia».

Ignorar la ignorancia propia es un error tan común que, incluso muchos que son activos en redes sociales generando contenido, realmente tienen poco conocimiento sobre lo que están diciendo, y su participación en la súper autopista de la información es solo para llenar vacíos existenciales más que dar conocimientos reales.

Solo tú puedes liberarte de la esclavitud de la ignorancia.

Ignorar_la_IgnoranciaImagen original por Erik Mahendra. 19/01/2012

Como Consultor de Negocios, como Coach de Emprendedores, como Consejero de individuos y familias, he atendido a muchas personas con diversas situaciones a resolver; muchas de ellas generadas por la falta de conocimiento que podían haber tenido antes que se hubiera generado algún problema. De hecho, la realidad es que vamos a buscar apoyo o ayuda, porque en principio ignoramos las advertencias, señales, y guías que otros quisieron darnos antes que existiera cualquier circunstancia adversa. Cuando las personas son confrontadas en situaciones que deberían saber manejar y no tienen la madurez suficiente o tienen daño en su autoestima, suelen sentirse atacados. En este caso se justifican y no logran identificar la causa real del problema: su ignorancia.

Suelo preguntar «¿por qué crees que llegaste hasta aquí?», gracias a ello he identificado dos de los mayores y recurrentes problemas que he encontrado en torno a la ignorancia:

1. El creer que se sabe todo referente a un tema. En este el justificativo para seguir en las tinieblas es: «no hay más nada que deba saber«. Por lo general estos individuos son arrogantes. Aquí suelen estar muchos emprendedores y empresarios, que terminan fracasando, no por la debacle económica mundial sino por su ignorancia en el mundo de los negocios. Aquí también se ubica a quienes pierden a sus cónyuges o hijos en el alcohol o drogas, porque su visión limitada sobre la familia les llevó a ignorar que su falta de atención y tiempo de calidad, sería suficiente para destruir el hogar.
2. El creer que estudiar, investigar y capacitarse es innecesario. En este caso, las personas justifican constantemente su sistema ineficaz de vida: perdedores empedernidos que quieren hacerse ver como triunfadores, esperan a una o varias víctimas a quienes puedan manipular (niños, jóvenes, ancianos, incluso profesionales). Llegan a tener influencia sobre sus similares, entonces fortalecen su posición de «no tiene sentido estudiar, yo no lo hice y tengo éxito». Esto ocurre mucho en la política y gobiernos y también en empresas familiares. En el mundo religioso-espiritual donde existen desde gurús iluminados que leen el futuro, personas que reciben dirección directamente de Dios y hasta fundadores de sectas; cuyo único conocimiento real que tienen es una capacidad ilimitada de engañar. En todo caso estos ignorantes solo pueden influenciar y dominar a otros más ignorantes -a quienes no les interesa profundizar y que se sienten cómodos dejándose influenciar y guiar con los ojos cerrados.




Estos dos problemas están íntimamente relacionados, pueden incluso hasta solaparse y parecerse; lo cierto es que pueden llegar a ser enemigos públicos muy peligrosos. Veamos algunos ejemplos puntuales:

  • En siglos pasados millones de personas murieron porque se desconocía la penicilina y su uso; o el beneficio de hervir el agua que elimina los microorganismos que perjudican al humano.
  • ISIS acaba de destruir esculturas de 3.000 años de antigüedad, que de alguna manera, relatan nuestra historia como seres humanos. La ignorancia de cómo estos descubrimientos arqueológicos han beneficiado al mundo, les lleva a eliminarlos y no a cuidarlos.
  • El Estado Islámico secuestra y asesina niños; ignoran la importancia de las personas y los derechos humanos. Adoctrinados en maldad absoluta. Su ignorancia les lleva a conquistar por la fuerza bruta, a imponer su ideología y no son capaces de generar proyectos para edificar el futuro y mejora sustancial del mundo.
  • Sectas y religiones que subyugan a sus feligreses «ignorantes» de la verdadera fe, del verdadero Dios. Quienes se dejan manipular hasta entregar sus pertenencias, separarse de sus familias, y hasta asesinar en nombre de «Dios».
  • Jóvenes que terminan esclavizados en prostitución o el tráfico y consumo de drogas por ignorancia de sus padres en darles el amor y la protección que requieren; esto les impulsa a buscar en la calle lo que no encuentran en casa, terminando en forma desastrosa sus vidas.
  • La ignorancia sobre las consecuencias de la contaminación ambiental y el envenenamiento de la Tierra; lleva a no darle importancia a lanzar basura en las calles, ríos, mares. Deforestar inescrupulosamente bosques. Países que no ejecutan leyes para el cambio obligatorio de los filtros de los vehículos, que pudiera evitar una mayor expulsión de gases tóxicos.
  • La ignorancia de los pueblos que permitió que países con más conocimiento (traducido en inventos, tecnología, infraestructura y economía) dominaran por largo tiempo a los «menos afortunados» (o mejor dicho a quienes sencillamente estaban ignorantes de los adelantos en nuevos conocimientos, técnicas, tecnología, medicina, etc.).

Estos son solo algunos ejemplos, y pudiéramos llegar al infinito. El punto es que debemos detener las excusas de culpar a otros de la ignorancia propia. Dejar de culpar a los «grandes imperios», asumiendo la responsabilidad de educar a la población para desarrollar la nación. Dejar de culpar a los padres y aprender que para vivir diferente a ellos se debe estudiar, leer, investigar, exponerse a la educación formal. Dejar de culpar a los estafadores (a quienes no justifico) y aprender de la fe verdadera para que no te manipulen. Dejar de justificar la ignorancia y hacerte responsable absoluto de tu vida, asumiendo el reto de capacitarte en todo lo que sientas pasión por desarrollar (desde una profesión, escribir un libro, formar familia, desarrollar el carácter de tus hijos, gobernar un país, liderar una corporación).

Vivir en la ignorancia es ser esclavo del más ruin de los tiranos.

Ignorar la ignorancia es correr el peligro de asumir posiciones incorrectas, incluso de cometer delitos y hasta de «justificar lo injustificable». No hay más excusas para mantener la cabeza metida en la tierra, siempre será la oportunidad de iniciar el viaje de liberación de la ignorancia hacia la tierra del conocimiento. Recuerda que el verdadero problema no es la ignorancia, sino ignorar lo que se ignora.

Me gustaría conocer tu comentario, puedes dejarlo abajo. Nos leemos en el próximo.

© Contenido elaborado por Engelbert González – Mentor en Liderazgo y Coach Certificado – para tiempodeliderazgo.com. Para reproducir este artículo se requiere mencionar a tiempodeliderazgo.com por Engelbert Gonzalez con un enlace hacia la web. Más info…

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